Benjamín Ardila Duarte (8 de febrero de 1938 – 15 de octubre de 2025) dedicó su vida a enseñar, servir y escribir sobre Colombia. Abogado de la Universidad Libre de Colombia y especialista en Derecho Administrativo en la Universidad de París, combinó la vocación pública con una pasión por la historia, la cultura y la palabra. Fue profesor universitario, congresista, superintendente, tesorero, cónsul, académico y, sobre todo, un humanista comprometido con su tierra.
Perteneció como miembro de número a la Academia Colombiana de Historia (ocupó la silla no. 4, ingresando formalmente como académico de número el 26 de octubre de 2010). En 2023 fue investido además como Académico Honorario de dicha institución. También fue académico de número de la Academia Colombiana de la Lengua, con la letra X. Asimismo, integró múltiples academias históricas y jurídicas en América Latina y Europa, enlazando el derecho, la política y la historia en una visión integradora.
Durante su vida pública ocupó cargos notables: fue Superintendente de Notariado y Registro, Tesorero de Bogotá, Representante a la Cámara, Decano de posgrado en la Escuela Superior de Administración Pública, Gerente de la Lotería de Bogotá, Subdirector del diario Vanguardia Liberal, Director regional del SENA, Asesor del Congreso, entre otros. También ejerció como Cónsul de Colombia en Hamburgo entre 1996 y 1998.
Su obra intelectual es vasta y diversa. Destacan Temas Constitucionales (1979), Los impuestos de Bogotá (1982), Gaitán y la izquierda liberal (1984), así como su obra tardía Política internacional de Colombia (2017). Es autor también de Antonio Nariño: Obra Política y Científica, Bolívar constitucionalista, Alfonso López Michelsen: constitucionalista y hombre de Estado, Trámites notariales y otras publicaciones de corte jurídico e histórico.
Dejó una huella profunda en su generación: sus libros, su enseñanza y los discursos que impartió son testimonio de una vida entregada. Quienes lo conocieron lo rememoran como un hombre de ideas firmes, palabra generosa, convicción nacional y profundo amor por Colombia.