Dr. Benjamín Ardila Duarte

8.2.1938 - 15.10.2025

Benjamín Ardila Duarte

"La curiosidad es el inicio del viaje a la sabiduría"

Sócrates

19.10.2025
Mariana Clavijo Giraldo
Siempre recordaré a mi tío Benja, las navidades con el, mi tía Teresita y Benja, que hermoso es poder haber tenido el placer de conocerlo, de compartir momentos con él, de haber podido conocer un sin fin de historias en mis tan solo 24 años. Acompaño a toda mi familia desde la distancia, gracias tío Benja por todo, tu viaje en este plano terrenal acaba pero tu vida sigue y vive en el recuerdo de todas las personas en las que haz dejado huella cada día de tu vida. Solo tuve el placer de conocer al tío Rafa, espero que puedas mandarle saludes de mi parte, los quiero mucho, te quiero y te recordaré todos los días de mi vida.

Siempre recordando que la familia es lo más importante en la vida.
18.10.2025
Humberto Puyana mutis
en representación de mi familia y en recuerdo de mis hermanos- Carlos y guillermo-:ya fallecidos , sus amigos y contertulios de Benjamin a quien también conocí y me brindó su amistad y conocimientos historiograficos, hago llegar a sus deudos mi voz de pesar, lamentando su desaparición.
18.10.2025
Benjamin Ardila Martinez
Comenzaré hablando yo, porque como decía mi papá, primero la juventud y la belleza.

Papá, doctor y líder, nos malacostumbraste a tener una salud envidiable y un aún más envidiable intelecto. A pesar de que pocos llegan a festejar sus 87 primaveras, siempre pensamos que tendrías el impulso para llegar al centenario.

Me perdí más de la mitad de tu larga y prolífica vida. La he venido conociendo por medio de historias tuyas, de familiares y amigos. Claramente nunca la terminaré de conocer, pero te aseguro que -siguiendo tu ejemplo de disfrutar el camino, en lugar de perseguir un destino- disfrutaré cada historia, cada anécdota y cada recuerdo tuyos.

Llamarme Benjamín Ardila es un gran honor. Le agradezco a mi abuelita Cristina por haber llamado a mi mamá en la madrugada después de que yo naciera y que la hubiera convencido de que no me pusiera Efraín, sino Benjamín. Según ella los Efraínes “daban mucha guerra”. Mientras que Benjamín desde pequeño había mostrado señales inequívocas de un juicio y una salud excepcionales. Y todos los que te conocimos sabemos que mantuviste este juicio hasta tu último aliento y que tu salud, salvo este último doloroso tramo, sufrió de muy pocos quebrantos.

Desde el atlas borroso de mi infancia supe que éramos muy diferentes. Tu pasión por las letras era imposible de igualar, por lo que desde los 5 o 6 años decidí tomar el camino de los números en el que -claramente- la competencia en la familia era mucho menor.

Para los que no tuvieron el gusto de conocerte tanto como yo. Fuiste una persona de unos valores, una disciplina, una consistencia y un amor por Colombia sin parangón. Podías leer con facilidad 30 horas por semana, asistir a 3 tertulias con amigos y aún así acompañar a mi mamá a cuanta vuelta tuviera que hacer. Estudiaste tanto toda tu vida que debías tener al menos unas 10 capas de barniz letrado.

Imposible resumir todas las enseñanzas que nos dejas, por lo que me enfocaré solamente en 3 principales. Haré mi mayor esfuerzo como papá primerizo en honrarte transmitiéndoselas a tu más joven nieta Francisca.

1. ¿Cómo irse de la vida en paz? En una de las últimas conversaciones que tuvimos en familia, hace pocas semanas, nos dijiste algo muy profundo y liberador. Que te ibas a ir de este mundo sin ningún tipo de resentimiento ni arrepentimiento. Que no tenías ninguna queja, ni reclamo ni con nosotros (mi mamá, mi hermana, ni conmigo), ni con nadie.

La enseñanza que me dejó o reforzó -al menos a mí- ese intercambio breve de palabras es que la salvación y la paz verdadera no se gana con horas de camándula, ni los domingos en misa, sino actuando bien en el día a día, hora a hora, de manera consistente con nuestros seres queridos y con los no tan queridos. A pesar de tu moral e intelecto superiores, nunca presumiste de superioridad moral ni intelectual. Nunca peleamos, nunca te vi discutir con nadie, nunca una molestia te duró más de 5 minutos y nunca te escuché hablar mal de nadie en ningún tipo de contexto.

2. ¿Cómo escaparse de la presión social y liberar nuestro verdadero potencial? La vida es más fácil de llevar si no se espera nada de nadie y si no se actúa en función de lo que esperan los demás. Tú como padre, nunca esperaste nada particular de nosotros, tus hijos. Nunca nos dijiste ni qué hacer, ni qué pensar, ni en qué creer. Claramente nos orientaste y diste el mejor de los ejemplos de cómo hacer las cosas, pero no de qué cosas hacer.

El alma y la mente se liberan, si dejamos de poner nuestra felicidad o infelicidad en manos de lo que hagan, digan o dejen de decir los demás.

3. ¿Cuál fue la chispa de tu vida? La curiosidad y las ganas de enseñar lo aprendido. Es fácil caer en el piloto automático de aceptar el mundo como es, vivir la vida que nos tocó y no cuestionar nada. Tú nunca te limitaste a eso. Tu vida estuvo marcada desde siempre por una rebeldía intelectual y una insaciable necesidad de aprender y enseñar. De entender el por qué de las cosas y aprender sobre las causas subyacentes de todo lo que te interesaba. Por eso, desde que entendiste que se podían pedir cosas al otro lado del planeta por internet y hasta hace algunos meses, me seguiste pidiendo ayuda para conseguir libros. Entre más raros y más difíciles de conseguir, más probable que me los pidieras. De Gaulle, García Márquez, Franco, la pérdida del Canal de Panamá, la historia de la diplomacia colombiana. Tu curiosidad alimentó tu alma y fue la esencia de lo que lograste ser. El perfecto complemento a esa curiosidad, fue tu deseo de enseñar. Desde joven quisiste inculcar esa curiosidad en los demás a través de la cátedra en muchas universidades. Nunca tuvimos enciclopedia en la casa sino directamente los libros de los autores para profundizar. Si lo requeríamos, nos ayudabas con las tareas. Como por ejemplo cuando Margarita te llamó para una tarea y no te diste cuenta que se había cortado la llamada… Y hablaste más de una hora sin que ella pudiera avisarte, porque la línea estaba ocupada. La educación fue algo muy cercano a tu corazón. Como decías: “ser profesor aún a alta edad, lo mantiene a uno cercano a las nuevas generaciones”.

Papá, tienes mi incancelable gratitud por todo el tiempo que pude compartir contigo, por todas las enseñanzas, por toda la tranquilidad y sabiduría que impregnaste en mí y en nuestra familia.

Espero que ahora puedas reunirte con tus hermanos Lucho, Jorge, Gustavo y Rafael, con tus papás, que puedas retomar tus conversaciones con Enrique Gaviria, Jaime Aponte, el Doctor López, Gómez Gómez y otras decenas de amigos que han partido y que puedas volver a comer como un obispo en retiros espirituales.

Tus hijos, nuestras familias, tus hermanas, un ejército de Ardilas que adoptaron a mi mamá hace casi 50 años así como amigas y amigos muy valiosas nos encargaremos de cuidar y acompañar a mi mamá, así que no te preocupes por ella.

Te mandamos a la eternidad, ahora que estás allén de la frontera, una foto de tu familia y de tus amigos. Siempre te llevaremos en nuestros corazones y en nuestros intelectos.
18.10.2025
GUILLERMO LEÓN LINARES
Los acompaño en su pena y su dolor.
18.10.2025
Olga Duarte
Es Lindo tener personas en este mundo como Benjamin que han sido maestros de vida , dejando su rastro de Sabiduría, y paz.
17.10.2025
Carlos Duarte y familia
Aunque no fuimos muy cercanos por la diferencia generacional, si tuve la fortuna en estos últimos años compartir su brillantez y esa velocidad mental con que nos daba respuesta a cualquier inquietud que teníamos. Siempre te admiramos. Descansa en paz. Benjamin.
17.10.2025
Salus - Inma
Jamás olvidaré a Benjamín y sus enseñanzas, lo recuerdo yendo de arriba abajo en el ramal de la castañera leyendo y luego contando algún cuento, fui su admirador y desde hoy lo echaré de menos sus “grata conversa”, decía el abuelo.
Un abrazo de cariño a todos mis queridos primos hoy en este triste dia
17.10.2025
Lucia Beatríz Duarte Fajardo
Siempre lo admiré y respeté, considerándolo como una de las personas más importantes e inteligentes que haya conocido,un ser especial,un gran hombre .
Un saludo solidario y de condolencias para Teresita,hijos ,nietos y las primas Ardilla Duarte

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